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Intoxicacion por Anis Estrellado

Actualizamos esta publicación ,debido a los lamentables casos de intoxicación por ingesta de Anis estrellado en dos lactantes en los últimos días.

Intoxicación por anís estrellado

El anís estrellado comercializado proviene de un árbol de la especie Illicium: el I. verum, de la familia Magnoliaceae, originario de China. Tiene frutos de unos 2 cm de ancho dispuestos de forma radial en cada uno de los cuales se encuentra una semilla. El principio farmacológico lo conforman los frutos enteros, las semillas o el aceite esencial extraído de los frutos. Entre sus componentes principales, se encuentran monoterpenos como el anetol (80-90%) y el estragol, flavonoides, taninos, ácidos orgánicos (quínico, siquímico), cumarinas, triterpenos y trazas de unas lactonas sesquiterpénicas. Tradicionalmente, en la cultura popular, el anís estrellado se ha usado para favorecer la expulsión de gases, disminuyendo las flatulencias y cólico, y como expectorante debido al efecto antiespasmódico del anetol sobre la musculatura intestinal y bronquial. Entre otras acciones, se le atribuye un efecto estimulante del apetito, analgésico y narcótico, antioxidante y antibacteriano. Aunque el anís estrellado pudiese tener aplicaciones terapéuticas, su utilización incontrolada conlleva un riesgo potencial para la salud. Por su alto contenido en los aceites esenciales anetol y estragol, es neurotóxico, también puede originar hepatotoxicidad, incluyendo insuficiencia hepática, dermatitis de contacto e hipersensibilidad.

En los lactantes es más frecuente la toxicidad, ya que los procesos metabólicos y de eliminación de sustancias desde el organismo están disminuidos y se ha observado toxicidad con dosis diarias sobre 3 g de anís, 1 estrella en 200 ml ó 0,3 g de aceite esencial, informándose cuadros de hiperexcitabilidad nerviosa y convulsiones, e incluso depresión del sistema nervioso central, coma, depresión respiratoria y muerte.

Las intoxicaciones por productos vegetales son infrecuentes en niños, por lo que ante la presencia de convulsiones en un lactante se piensa inicialmente en causas infecciosas, metabólicas u orgánicas (incluidos los traumatismos). El uso del anís  estrellado es habitual en Chile, pero hasta el momento sus reacciones adversas no son demasiado conocidas en nuestro medio. Desde hace años se ha descrito en la literatura médica casos de lactantes menores de 3 meses que tras la ingestión de anís estrellado en altas dosis presentaban síntomas neurológicos (irritabilidad, movimientos anormales, movimiento invloluntario de ojos o convulsiones), así como síntomas gastrointestinales (vómitos y/o diarrea). En todos los casos, la sintomatología disminuyó sin secuelas a las 24-48 horas, aunque en algunos fue necesario tratamiento sintomático.

Existe otra planta de características ecológicas muy similares, el Illicium anisatum, que no tiene propiedades medicinales, pero sí efectos secundarios muy graves para la salud. A veces se confunden las dos especies, lo cual provoca la contaminación en los productos comercializados y, con ello, el aumento de la toxicidad. Estos frutos contienen anisatinas y neoanisatinas reconocidas como el veneno más potente de origen vegetal cuyo uso en perros, tras ingesta de pequeñas cantidades provoca síntomas neurológicos, cardiológicos y gastrointestinales graves. Aunque el anís estrellado se utiliza tradicionalmente, la ausencia de control en la presentación y comercialización de este fruto dificulta la dosificación y favorece la ingesta abusiva, pudiendo provocar reacciones adversas, por lo que su comercialización debe ser regulada por las autoridades sanitarias, ya que su uso en altas dosis en los lactantes se ha relacionado con la aparición de crisis convulsivas y somnolencia. Además, el agradable sabor y la creencia popular en su seguridad, puede provocar un uso exagerado con las consecuencias descritas. También debe controlarse el proceso de distribución y dispensación, para evitar adulteraciones o contaminaciones accidentales por otras especies más peligrosas. Acciones como estas han sido explícitamente tomadas por parte de la Comunidad Europea como medio de regular el proceso de importación, almacenaje, distribución y venta de este fruto de uso masivo y de buenas cualidades si se usa adecuadamente.

Fuente Químico Farmaceutico Laura Cid Flores, Diplomada en Toxicología Clínica, Pontificia Universidad Católica de Chile. Químico Farmacéutico, Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica CITUC.